-La fusión del arte islámico con las necesidades del arte cristiano produjo en la península Ibérica un tipo muy particular de manifestaciones artísticas que siglos después tuvieron repercusión en las Islas Canarias y América.
Se llama artesonado al ornamento a base de molduras que forman compartimentos cóncavos, cuadrados o rectangulares, utilizado para decorar los techos. Precisamente una de las manifestaciones artísticas más características del mudéjar es la forma de cubrir las techumbres de los edificios, a base de madera.
Pueden ser planas, a dos aguas o a cuatro aguas. La más común tiene forma de artesa, es decir, rectangular, más estrecha en el fondo que en los extremos. Se construye con una serie de maderos dispuestos oblicuamente, los pares, que se unen en su extremo superior a una viga o hilera, reforzados por un madero intermedio llamado nudillo. Los paños oblicuos formados por los pares se llaman alfardas; el paño plano del fondo, a la altura de los nudillos, se llama almizate; los maderos colocados en los ángulos se llaman limas; la zona que oculta la inserción de la techumbre con el muro se llama arrocabe; y las vigas de refuerzo que suelen unir los paños opuestos, que descansan sobre las zapatas, se llaman tirantes.