-La Tierra, el tercer planeta del Sistema Solar, es un astro único porque es el nuestro. Pero también porque en él las condiciones físicas y químicas, así como la distancia al Sol, propiciaron el origen y el desarrollo de la vida.
Origen: la Tierra se formó hace unos 4.500 millones de años, por aglomeración de materia sometida a la atracción gravitatoria. Este origen es compartido por el resto de los astros del Sistema Solar.
Masa: unos 5.976 trillones de toneladas. Su valor se calcula a partir de las fórmulas de la gravitación universal y la aceleración gravitatoria.
Gravedad: fuerza con que un astro atrae a los cuerpos hacia su centro. Esta fuerza influye en la ordenación de los materiales: ordena las sustancias por su densidad, las menos densas en la parte superior y las más densas en la parte inferior. En la superficie terrestre, el aire, el agua y las rocas se ordenan de esta manera.
Densidad: la Tierra es el planeta de mayor densidad del Sistema Solar: 5,52 g/cm3. Mercurio, con 5,43 g/cm3; Venus, con 5,25 g/cm3, y Marte, con 3,93 g/cm3, son los que más se le asemejan.
Esta densidad tan elevada es la consecuencia de una composición química especial, dominada por elevados porcentajes de hierro, oxígeno, silicio y magnesio y, en menor medida, níquel, calcio y aluminio.
Coexistencia de los tres estados de la materia: En la Tierra coexisten los tres estados físicos: gaseoso en la atmósfera, líquido en la hidrosfera y en algunas capas internas de la Tierra y sólido en los materiales rocosos.
Temperatura: media de 15 ºC. Esta temperatura permite que el agua se encuentre en la Tierra en los tres estados: hielo, líquido y vapor.
Magnetismo: la Tierra presenta un intenso magnetismo, con carácter dipolar. Se interpreta que el campo magnético terrestre es inducido por el movimiento de cargas electrizadas en el interior del planeta.