Charles Darwin nació en 1809 en Shrewsbury. Empezó a estudiar medicina en la Universidad de Edimburgo pero abandonó sus estudios para entrar en la Universidad de Cambridge para convertirse en ministro de la Iglesia de Inglaterra. Tras graduarse se enroló en el Beagle para emprender una expedición científica alrededor del mundo. En este viaje Darwin descubrió que muchas de sus observaciones coincidían con la teoría de Lyell que sostenía que la superficie terrestre está sometida a un cambio constante como resultado de fuerzas naturales que actúan durante periodos muy largos de tiempo. En sus estudios en las Islas Galápagos descubrió especies emparentadas con una estatura diferente debido a sus hábitos alimenticios. Al llegar a Inglaterra reunió todas sus ideas en relación con la evolución de las especies. Influido por la lectura de “El principio de la población” de Malthus consiguió una orientación de la teoría de la evolución a través de la selección natural.
En 1858 publicó “El origen de las especies por medio de la selección natural”. La idea de que los seres vivos habían evolucionado por procesos naturales negaba la creación divina del hombre y por ello Darwin encontró grandes oponentes religiosos. Otras de sus obras fueron: “La variación de los animales y plantas bajo la acción de la domesticación”, “La descendencia humana y la selección natural” y “Expresión de las emociones en el hombre y los animales”. Darwin falleció en 1882 y fue enterrado en la abadía de Westminster.