Tras la puesta de los huevos las aves los incuban para que prosiga el desarrollo del embrión.
El desarrollo embrionario ocurre en el interior de un huevo, que se ha de mantener a cierta temperatura y protegido de los depredadores; por ello, suelen incubar los huevos. Cuando la cría ya está desarrollada, se produce la eclosión, es decir, la rotura de la cáscara del huevo y al salida al exterior del polluelo.