Entre las partes de las plantas que más se modifican, están las hojas. Podemos encontrar numerosas adaptaciones.
Encina. Las hojas de la parte baja tienen espinas en los bordes, lo que evita que se las coman los herbívoros.
Venus atrapamoscas. Sus hojas se cierran y atrapan insectos. Esto compensa la pobreza del suelo en nitrógeno.
Cactus. Sus hojas tienen forma de espinas, lo que evita la transpiración y la pérdida de agua.
Ortiga. Posee pelos urticantes en las hojas, que la protegen de los herbívoros.
Nenúfar. Sus anchas hojas flotan en el agua, de modo que siempre quedan en la superficie.
Uña de gato. Tiene hojas carnosas en las que almacena agua. Así puede vivir en lugares con estaciones secas.
Vid. Algunas hojas tienen forma de zarcillos, mediante los cuales trepa por otras plantas o cualquier otro soporte.
Jara. Sus hojas están recubiertas de aceites esenciales que reducen la transpiración y repelen los herbívoros.