Como su nombre indica, estos tejidos «conectan» otros tejidos. Son un grupo muy variado. Entre los tejidos conectivos están los siguientes:
El tejido conjuntivo, que forma los tendones y los ligamentos, y une determinados órganos y tejidos.
El tejido cartilaginoso, que se encuentra en los cartílagos y tiene función de sostén.
El tejido óseo, que forma los huesos de los vertebrados y tiene la particularidad de mineralizarse con sales, aumentando su resistencia.
Por último, el tejido adiposo, formado por células que acumulan grasas.