La población está formada por los seres de la misma especie que forman parte de un ecosistema y que se reproducen entre ellos, más que con miembros de otras poblaciones. Por ejemplo, si pensamos en dos arroyos de montaña, las truchas que habitan en cada uno de ellos constituirán una población, pues les es más fácil reproducirse entre ellas que con las de la otra población. Los miembros de la población se relacionan entre sí mediante las relaciones intraespecíficas.