Según la función que realice, el sistema nervioso vegetativo se divide en dos partes: simpático y parasimpático.
Ambos sistemas están controlados por varias estructuras del encéfalo.
En general, el sistema simpático prepara al organismo ante situaciones de actividad (por ejemplo, aumento del ritmo cardíaco), mientras que el parasimpático lo prepara para situaciones de reposo (por ejemplo, disminución del ritmo cardíaco).
Ambos subsistemas cumplen funciones opuestas pero complementarias.