-Nubes, viento, tormentas y precipitaciones son manifestaciones de la dinámica de la atmósfera. No son exclusivas de la Tierra: la gran tormenta de Júpiter es un fenómeno atmosférico que ha durado más de cien años.
Los fenómenos atmosféricos se producen por las diferencias de temperatura y presión en distintos puntos de la atmósfera.
La presión atmosférica es un factor determinante para la aparición de muchos de estos fenómenos. En cualquier mapa del tiempo se pueden delimitar zonas de altas presiones y de bajas presiones relativas.
Los anticiclones (señalados con una «A» en los mapas meteorológicos) son zonas de la atmósfera donde la presión es alta. Suelen ir asociados a situaciones de buen tiempo o de niebla.
En cambio, las borrascas (B) son zonas de la atmósfera donde la presión es más baja y el aire tiende a ascender. Suelen ir asociadas a situaciones de inestabilidad, en las que hay frecuentes precipitaciones de lluvia o nieve
En el hemisferio norte, el aire circula describiendo un giro en el sentido de las agujas del reloj en los anticiclones, y en el sentido contrario en las borrascas (en el hemisferio sur es a la inversa).