-Conocer la cantidad de soluto en relación con la cantidad de disolución es muy importante. No es lo mismo beber un vaso de agua con unas gotas de alcohol que un vaso de alcohol con unas gotas de agua...
En un análisis de sangre o de orina se miden las concentraciones de ciertas sustancias, y los resultados sirven para detectar enfermedades. No es lo mismo que en el plasma sanguíneo haya 90 mg de glucosa por cada 100 cm3, que haya 150 mg. En el segundo caso existe una enfermedad diabética.
Por eso se define una magnitud denominada concentración. Una disolución saturada es la que contiene la mayor cantidad de soluto posible a una determinada temperatura. Pero una disolución también puede contener menos soluto, entonces se llama disolución diluida (el agua del mar, por ejemplo). Llamaremos concentración, en general, a la cantidad de soluto que tiene una disolución. No olvidemos que la solubilidad determina la concentración máxima a una temperatura dada.
Los términos diluida y concentrada no nos informan acerca de la cantidad exacta de soluto que hay en una disolución. Para determinar la cantidad de soluto se han establecido diferentes formas.
En el SI, la unidad adecuada para expresar la concentración de una disolución es el kg/m3, pero la más utilizada es el g/L.