Los lagartos vivían a lo largo de casi toda la isla de El Hierro, pero en la década de 1940 estuvieron a punto de extinguirse. En 1985 se capturaron un macho y dos hembras, y se comenzó con ellos un programa de recuperación de esta especie. Al año siguiente ya había 21 crías nacidas en cautividad y hoy día existen programas de reintroducción donde habitaba antiguamente. La única población conocida, de entre 1.000 y 1.700 individuos, se encuentra en un acantilado al noroeste de la isla dentro de la Reserva Natural de Tibataje. Las causas que llevaron a esta especie al borde de la extinción fueron: la pérdida de hábitat, la depredación por gatos cimarrones introducidos, la competencia por el alimento entre lagartos y cabras, y los problemas debidos a la disminución de la variabilidad genética por el reducido tamaño de la población. Actualmente, los individuos están codificados con un microchip, lo que permite llevar un control en todo momento de los registros de las biometrías, pesos, cruces y otros datos de interés científico.