-Muchas de las aves que viven en los bosques tropicales están en peligro de extinción. La degradación de este hábitat es la principal causa de la disminución de estas poblaciones. Por eso, para protegerlas hay que preservar el medio.
El río Amazonas es uno de los más largos y posee el mayor caudal de nuestro planeta. Este río desagua en el océano Atlántico una sexta parte del agua dulce de todo el mundo.
Nace en la selva de Perú, recorre la frontera peruano-colombiana y después hace frontera tripartita con Brasil. Tras realizar un largo recorrido por Brasil, desemboca en el océano Atlántico.
La región amazónica posee un área de 6 430 000 km2, lo cual la convierte en la mayor reserva ecológica del planeta.
La Amazonía está cubierta casi en su totalidad por una impenetrable selva que ha requerido el transcurso de miles de años para formarse.
Es en la selva tropical donde la vida presenta su aspecto más exuberante.
Para las plantas de la selva, la lucha por la luz es el principal objetivo. Así, estos seres vivos llenan todo el espacio disponible, desde el suelo hasta las copas de los árboles más altos, donde habitan plantas epífitas como las orquídeas. La distribución en capas de las plantas determina también los nichos de habitación de los animales. Hay animales que habitan en el suelo, como las hormigas, el pecarí, el oso hormiguero, la capibara y el tapir. En los árboles viven perezosos, monos, loros y serpientes.
La selva tropical es el ecosistema más productivo, por metro cuadrado hay aproximadamente 45 kilos de biomasa que producen al año una media de 3,5 kilos de nueva biomasa.
La victoria regia o victoria amazónica (Victoria amazonica) es una ninfeácea, familia que agrupa plantas acuáticas que poseen bellas flores. Podemos observar en pinturas egipcias que estas plantas han sido utilizadas desde la Antigüedad por su valor ornamental. Algunas culturas han aprovechado también sus rizomas comestibles.
La característica más llamativa de la victoria regia es que posee enormes hojas orbiculares que pueden alcanzar hasta dos metros de diámetro, con el margen involuto de hasta veinte centímetros. Sus flores nacen sobre pedúnculos que pueden tener hasta cuarenta centímetros de largo. Estas flores son muy vistosas, de colores rosados y pueden alcanzar los cuarenta centímetros de diámetro.
Esta especie fue descrita por primera vez por el botánico Tadeo Haenke en la localidad de Santa Ana de Yacuma, en la Amazonía boliviana, en 1794. Posteriormente se la denominó regia en homenaje a la reina Victoria de Inglaterra, ya que esta especie fue descrita en 1837 por botánicos ingleses. Más tarde, su nombre se cambió por el de victoria amazónica, que hace alusión al lugar donde se descubrió por primera vez.
Las orquídeas son bellos habitantes de la selva amazónica.
Las bromelias son plantas epifitas.
El tapir es un mamífero herbívoro de curioso aspecto. Tiene las patas cortas,
el pelo puede variar de negro a rojizo y una crin negra que se extiende desde
la frente a la mitad de la espalda. La coloración del pelaje de los jóvenes es distinta
a la de los adultos; los jóvenes muestran manchas y líneas blancas.
Una de las características más llamativas del tapir es la posesión de una probóscide
larga, flexible, prensil y cubierta de vibrisas sensibles.
Durante el día el tapir permanece escondido y durante la noche sale para alimentarse. Los movimientos diurnos de este animal dejan huellas a modo de camino que son utilizadas por sus depredadores para localizarlo.
Los tapires se alimentan de hojas, hierbas, plantas acuáticas, frutos, cortezas, tallos...
Entre los depredadores del tapir están las personas, los cocodrilos y los jaguares.
El jaguar (Panthera onca) es un eficiente depredador de la selva que luce un pelaje moteado con manchas negras.
Los tucanes se alimentan de frutos, que cogen hábilmente con su enorme pero ligero pico.
Varias especies de monos viven en los árboles amazónicos.
Las colonias de hormigas cortadoras de hojas (Atta sexdens) son frecuentes en el suelo de la selva amazónica. Viven en hormigueros que excavan a unos dos o seis metros de profundidad bajo el suelo.
Estas hormigas son micófagas. Cortan hojas frescas en trozos pequeños que usan como sustrato para el crecimiento de hongos. Una vez que los fragmentos vegetales están en el interior del nido, los preparan con una gota de líquido anal que actúa como fertilizante.
Entre los hongos y las hormigas hay una relación de mutualismo. Los hongos proveen de nutrientes y las hormigas los alimentan y defienden de un hongo parásito muy destructivo.