El río Yangtzé, o río Azul, es el más largo de China. Nace en el Tíbet, en la meseta de Qinghai, tiene una longitud de más de 6 300 km y desemboca en el mar Amarillo.
El río Huang-ho, o río Amarillo, es el segundo gran río más importante que cruza China. También nace en las montañas del Tíbet y desemboca en el mar Amarillo. Su curso es muy irregular y tiene una longitud de unos 5 000 km.
Estos dos grandes ríos dividen a China en diferentes regiones, y en torno a estas vías fluviales se encuentran los asentamientos de la población. Ambos ríos constituyen la cuna de la antigua civilización china.
China es un país muy extenso y por eso presenta también una gran variedad de climas. El cultivo más importante de estos suelos es el arroz, que supone la principal fuente de su alimentación. Además se cultivan caña de azúcar, té y moreras.
Precisamente en China se encontraron los restos del hombre de Pekín (Sinanthropus pekinensis), que, al parecer, se calcula que corresponde al Paleolítico inferior. Conocía la caza, el fuego y tallaba la piedra, con la que hacía martillos y raspadores.
Los ríos de Asia.
En Asia, los grandes ríos nacen en las
cordilleras de Asia central y fluyen
en todas las direcciones: desembocan
en el océano Glacial Ártico los ríos
Obi/Irtish, Yena y Yenisei de Siberia.
En el Pacífico, los ríos Amurm, Huang-ho
(o río Amarillo), Yangtzé (o río Azul)
y Mekong. Y en el océano Índico
lo hacen los ríos Brahmaputra, Ganges,
Indo, Éufrates y Tigris.
A lo largo del recorrido del río Yangtzé se extienden valles fértiles y gargantas. Las gargantas son estrechamientos entre las vertientes de las montañas. Las tres gargantas más importantes son:
La presa de las Tres Gargantas es un gran proyecto hidráulico iniciado en 1996 por el gobierno chino, y se prevé que no estará plenamente operativa hasta el 2011. Esta presa, situada cerca de la ciudad de Yichang, tiene una pared que supera los 180 metros de alto y 2,5 km de largo, y consta de 32 turbinas de 700 MW cada una, por lo que llegará a tener una capacidad de generación de 22,5 gigavatios, unas 22 veces más que lo que genera una gran central nuclear o térmica.
El embalse de agua ha causado la inundación de 13 ciudades, 140 pueblos y 1 350 aldeas a lo largo de los más de 600 kilómetros de cauce en los que se extiende la lámina de agua, y establece récords en cuanto al número de desplazados, que según diferentes fuentes oscila entre 1,5 millones y 2 millones de personas, los cuales han sido realojados en otros cantones del país.
Oficialmente, el proyecto terminó en octubre de 2009, y se tenía previsto que a finales de ese año estuviera funcionando a pleno rendimiento, pero las sequías impidieron su llenado total. Actualmente se estima que el proyecto cubre escasamente las necesidades energéticas proyectadas, pues la demanda ha sido mucho mayor que la que inicialmente se calculó.
Esta colosal obra, justificada por la necesidad energética de la próspera sociedad china, ha supuesto uno de los mayores impactos medioambientales provocado por una construcción humana, por no hablar de la pérdida de patrimonio histórico y cultural de incalculable valor.
En el valle del Yangtzé se producen anualmente inundaciones que resultan una calamidad para la población que habita allí. Por eso, en 1993 el gobierno de China decidió trasladar a los habitantes locales a nuevos cantones. Por otra parte, según las últimas investigaciones, el delta del río Yangtzé está hundiéndose, lo que está provocando grietas en el suelo de algunas ciudades.
Siguiendo el curso del río se pueden observar distintos tipos de bosques: en la parte alta del río abundan los bosques mixtos con robles, tilos, arces, pinos de Corea y nogales de Manchuria. A continuación aparecen los bosques perennifolios subtropicales, con árboles de las familias de las magnoliáceas, cameliáceas y lauráceas. En estos lugares se cultivan naranjos, plátanos y ciruelos. Y en el extremo sur crecen los bosques tropicales. Muchos de estos árboles chinos se han introducido en los países occidentales como plantas ornamentales, por ejemplo, la Davidia involucrata, cerezos y paulonias por su rápido crecimiento, aunque no suelen tolerar el frío.
El pavo real es un ave típica del sur de China.
El aligator chino (Alligator sinensis) alcanza un tamaño de hasta 2 m y habita en las zonas húmedas de las partes bajas del río Yangtzé. Se alimenta de animales acuáticos, como peces, caracoles y sobre todo de tortugas. La hembra prepara un nido en la orilla del río con hierbas palustres para los huevos, que va a vigilar hasta que salgan las crías. El aligator chino es una de las especies más amenazadas del grupo de los crocodilianos debido en gran medida a la destrucción de su hábitat y la persecución por parte de los campesinos, pues dañan sus cultivos.
Las carpas constituyen una de las capturas principales de la pesca continental.
El Takin (Budorcas taxicolor) es uno de los animales más raros del planeta y el símbolo nacional de Bután. Vive en las montañas boscosas del centro de China, en la misma región que el oso panda y sobre todo en El Himalaya.
En invierno se mueve en pequeñas manadas mientras que en verano puede llegar a juntarse con cientos de ejemplares de su especie. En su edad adulta se mueven en solitario.