-La vida está llena de reacciones químicas: en las plantas (fotosíntesis), en nuestro cuerpo (respiración, digestión de los alimentos), a nuestro alrededor (en la cocina, en los laboratorios, en la industria...).
En las combustiones incompletas en los calentadores de agua o en los motores de los coches mal regulados, además de vapor de agua y dióxido de carbono, se origina monóxido de carbono. Al ser una molécula que al combinarse con la hemoglobina impide el transporte del oxígeno a las células, conduce a la muerte por asfixia en pocos minutos sin darnos cuenta («muerte dulce»), ya que no presenta color ni olor.