Algo que caracteriza al mediterráneo son los veranos muy calurosos y secos, y en este clima el fuego ha sido un agente modelador de primera magnitud, que modifica el desarrollo de las comunidades vegetales y afecta a toda la biocenosis de los ecosistemas. Por esta razón, dentro de la vegetación mediterránea son frecuentes las especies que presentan adaptaciones destinadas a soportar y a sobrevivir el efecto del fuego. Las plantas capaces de resistir al fuego han sido llamadas tradicionalmente pirófitas.
Esta resistencia es posible gracias a adaptaciones físicas o diferentes mecanismos de comportamiento reproductivo. Por ejemplo, algunas plantas pirófitas son capaces de resistir el fuego gracias a su alto contenido en agua, como es el caso de las plantas suculentas, como la pita (Agave americana). También hay árboles que presentan protecciones externas capaces de aislar los tejidos vivos de la acción del fuego, como es el caso del alcornoque (Quercus suber). La cubierta de corcho que recubre el tronco es muy gruesa y porosa, y actúa como una capa aislante, que protege el interior del árbol.
Otras plantas presentan mecanismos reproductivos que aprovechan eficazmente el fuego, como es el caso de la jara pringosa (Cistus ladanifer). La estrategia reproductiva de la jara se basa en que al arder, el calor hace que estallen sus frutos, dispersando sus semillas en un terreno libre de otras especies que pudieran ser competidoras, las cuales mueren por el fuego. Otro ejemplo de Tras un incendio forestal el paisaje queda desolado, pero hay especies que aprovechan la inexistencia de competidores y se han especializado en colonizar estos suelos. este mismo mecanismo se observa en algunos pinos, cuyas piñas explotan por el calor, repartiendo los piñones protegidos por su gruesa cáscara.
El clima mediterráneo es posible encontrarlo en otras regiones del mundo, como en la costa occidental australiana, en California o en Chile, y en todas ellas es posible observar adaptaciones similares, aunque en especies muy diferentes, siendo un buen ejemplo de convergencia evolutiva.