La figura de Napoleón marca toda una era de la historia de Europa. Tras las victorias sobre Austria (1805) y Prusia (1806), había conseguido construir un gigantesco imperio que parecía invencible.

La apertura de nuevas rutas comerciales en América, así como el contrabando, hicieron fracasar el bloqueo continental a los navíos de bandera inglesa. Las clases industriales europeas se vieron...