Con el fin de la Guerra de la Independencia, no llegó la paz para los españoles. Las principales víctimas del despotismo de Fernando VII fueron los liberales, y por descontado, los afrancesados. Goya, que hubo de responder ante los tribunales, eligió morir en el exilio y abandonó España en 1824.

La misma atmósfera de los Disparates la encontramos en las pinturas al óleo sobre yeso de la Quinta del sordo, la finca que Goya compró en 1819 cerca del río Manzanares....
