Dada en Valencia, la declaración del 4 de mayo de 1814 abole el régimen constitucional de Cádiz, con las siguientes palabras:
«DECLARO: que mi Real ánimo es no solamente no jurar ni acceder á dicha Constitución ni á decreto alguno de las Cortes generales y extraordinarias y de las ordinarias actualmente abiertas, á saber, los que sean depresivos de los derechos y prerogativas de mi Soberanía, establecidas por la Constitución y las leyes en que de largo tiempo la nación ha vivido, sino el declarar aquella Constitución y tales Decretos nulos y de ningún valor ni efecto, ahora ni en tiempo alguno, como si no hubiesen pasado jamás tales actos, y se quitasen de en medio del tiempo (…) Y como el que quisiese sostenerlos, y contradixere esta mi Real declaración, (…); declaro reo de lesa Majestad á quien tal osáre ó intentáre, y como á tal se le imponga la pena de la vida, ora lo execute de hecho, ora por escrito, ó de palabra, moviendo ó incitando, ó de cualquier modo exhortando y persuadiendo á que se guarden y observen dicha Constitución y decretos».