Las estatuas de mármol de los capitanes Daoíz y Velarde, esculpidas en 1822 por Antonio Solá, presiden la plaza del Dos de Mayo de Madrid.
A su espalda, el monumento se encuadra en el arco de entrada del antiguo cuartel de artillería de Monteléon, donde los dos héroes de la independencia fallecieron.