La guerra de guerrillas moderna, que tanto daño ha hecho a los ejércitos profesionales, surge durante la Guerra de Independencia.
Los guerrilleros hostigaban al enemigo por sorpresa, aprovechando el conocimiento del terreno y el apoyo popular. Causaban graves pérdidas al Ejército francés, mataban a sus correos, y provocaban la desmoralización de sus tropas, desacostumbradas a luchar contra un enemigo invisible.