
El canario Benito Pérez Galdós (1843 -1920) es el gran representante de la novela histórica en España. Sus Episodios Nacionales (1873-1912) no son sólo un grandioso fresco histórico desde Trafalgar hasta la época de Cánovas del Castillo, sino una gran novela que reúne las peculiaridades del realismo: propósito de objetividad, excelente ambientación y descripción de personajes, esfuerzo de documentación.
En su novela El 19 de marzo y el Dos de Mayo relata los sucesos que originan la Guerra de la Independencia con gran fuerza narrativa como se recoge en el siguiente fragmento:
«A ellos, muchachos —exclamó la maja, adelantándose al encuentro de una pareja de jinetes, cuyos caballos venían hacia nosotros. Ustedes no pueden figurarse cómo eran aquellos combates parciales. Mientras desde las ventanas y desde la calle se les hacía fuego, los manolos les atacaban navaja en mano, y las mujeres clavaban sus dedos en la cabeza del caballo, o saltaban, asiendo por los brazos al jinete. Este recibía auxilio, y al instante acudían dos, tres, diez, veinte, que eran atacados de la misma manera, y se formaba una confusión, una mezcolanza horrible y sangrienta que no se puede pintar.»