
Gustavo Adolfo Bécquer (1836 -1870) encarna al poeta romántico español por antonomasia. Sus rimas suponen el punto de partida de la poesía española moderna.
Su obra en prosa, que en nada desmerece a su poesía, se publicó por entregas en los periódicos de la época entre 1861 y 1863, bajo el nombre de Leyendas. Se trata de una compilación de veintiocho relatos de temática diversa, que tienen en común los rasgos característicos de la literatura romántica: iglesias y castillos abandonados como escenario, gusto por las escenas nocturnas, recuperación de los mitos medievales, exaltación de la valentía y la justicia.
Todos estos ingredientes forman parte de El beso, leyenda de Bécquer, una aproximación romántica a una de las muchas barbaridades cometidas por las tropas de Napoleón en España: el saqueo y profanación de templos. La escena tiene lugar en el interior de una iglesia toledana, donde se ha apostado una guarnición. Un joven capitán, embriagado, se apasiona por la estatua de Doña Elvira, que yace en un sepulcro junto a su esposo, un noble castellano. Cuando el francés se dispone a besar a la dama, la estatua del guerrero le revienta la cara de una bofetada con su guantelete de piedra.