El general francés Marbot explica en sus Memorias que existía un pequeño ejército de desertores de todos los bandos en conflicto. Estaban capitaneados por un talPot–au-Feu.
Fundamentalmente, se dedicaban a atacar y saquear todo lo que se encontraban. Parece ser que fueron derrotados, capturados y ahorcados por los franceses.