«Yo, Galileo Galilei, a los 70 años, y ante vosotros, muy eminentes y reverendos cardenales, inquisidores generales de la República Cristiana Universal contra la herejía, en virtud de lo ordenado por este santo Oficio abandono la idea falsa de que el Sol es el centro del universo. Abjuro y maldigo los errores anteriores y toda herejía contra la Iglesia Sagrada.».