-Las reflexiones sobre la creación y la trascendencia divina, el significado del tiempo y el problema de la existencia del mal son algunas de las líneas más importantes del pensamiento agustiniano, presidido por la firme creencia en la eternidad e inmutabilidad de Dios.
La creación no es eterna (ab aeterno). Es verdad que Agustín reconoce la existencia angélica fuera del tiempo («una criatura intelectual que, si bien no es coeterna contigo, ¡oh Trinidad!, participa de tu eternidad»). Pero la creación visible, que san Agustín se representa en los términos de la cosmología dominante, no es eterna, sino creada con el tiempo («sin duda no fue hecho el mundo en el tiempo, sino con el tiempo»). El tiempo es criatura, nace como parte de la creación y, por eso, dado que la eternidad de Dios es ajena al tiempo (no es un tiempo infinito), carece de sentido la pregunta ¿qué hacía Dios antes de crear el mundo?