Un motorista, cumpliendo las normas de tráfico, atraviesa una población a una velocidad constante de 36 km/h (10 m/s). Cuando sale a la carretera, aumenta la velocidad hasta alcanzar 108 km/h (30 m/s). En este aumento de velocidad invierte un tiempo de 40 s. El motorista sigue con velocidad constante de 30 m/s durante 50 segundos. En ese momento divisa una señal de STOP y detiene su vehículo en 10 segundos.
Desde el momento en que el motorista sale a la carretera, encontramos varios tipos de movimiento:
El motorista, desde que salió de la población, se ha movido con una aceleración constante que mide:
Los datos sobre su movimiento de frenado nos indican que ha llevado, durante ese tiempo, una aceleración constante:
El paseo en moto puede representarse entonces mediante la gráfica velocidad-tiempo en tres tramos: