-Entre los desastres naturales que ocurren en España, dos tienen especial relevancia: la sequía y las precipitaciones torrenciales, ambos derivados de un irregular régimen de precipitaciones.
Las personas quedan atrapadas en sus casas, sin posibilidad de salir para conseguir alimentos o medicinas. Los centros industriales y de energía se p...
Un desastre natural es todo fenómeno extremo del medio físico de carácter imprevisible y fortuito que se convierte en riesgo para la sociedad. Los desastres naturales más habituales en España se derivan de las condiciones climáticas; los más frecuentes son la sequía y las precipitaciones torrenciales. Otros riesgos que reaparecen periódicamente son los terremotos y el vulcanismo. En cuanto al primero, solo algunas áreas, fundamentalmente del sur de la Península, se ven afectadas ocasionalmente por seísmos. Respecto al segundo, se limita al archipiélago canario.
Sequía
La sequía se define como el déficit hídrico inusual, es decir, el que está por encima de la media habitual. Por eso, es esencial diferenciar entre sequía y aridez:
Además, el uso desmedido y sin control de los recursos hídricos provoca un grave impacto ambiental, que se manifiesta de muy diversas formas, entre otras:
El riesgo potencial de sequía en España es alto debido, fundamentalmente, a las grandes fluctuaciones que hay entre las precipitaciones registradas de unos años a otros. Salvo la franja norte peninsular, el resto del país se halla sometido a la alta variabilidad pluviométrica del clima mediterráneo. El índice de irregularidad interanual -con valores máximos en Almería- es más acusado en las fachadas de levante y el sur, por lo que el riesgo de sequías graves es aún más alto en estos lugares.
Lluvias torrenciales e inundaciones
Se consideran precipitaciones torrenciales aquellas capaces de producir corrientes de agua rápidas, violentas y no duraderas. Entre las diversas situaciones causantes de precipitaciones torrenciales, la más conocida es la «gota fría», pero también algunas borrascas frías y frentes fríos del oeste son capaces de desencadenar chubascos de elevada intensidad.
En algunas áreas de pluviometría anual escasa, unos pocos días de lluvia pueden aportar la casi totalidad de las precipitaciones anuales. Así, por ejemplo, en el litoral mediterráneo peninsular, la cuarta parte de los días más lluviosos puede suministrar más del 70 % del total anual; y en la costa valenciana este porcentaje supera en algunos casos el 75 %.
Estos fuertes aguaceros ocasionan grandes crecidas y avenidas fluviales que, a veces, provocan inundaciones catastróficas. De esta manera, los ríos Mijares, Turia, Júcar, Vinalopó, Segura y Guadalentín han conocido riadas desastrosas, porque los lechos de inundación de estos ríos de la vertiente mediterránea suelen ser espacios densamente poblados.