Extensión: 8.511.965 km2.
Límites: Norte, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam
y Guayana Francesa; Este, océano Atlántico; Sur, Uruguay,
Argentina y Paraguay; Oeste, Bolivia y Perú.
Población: 178.470.000 h.
Densidad: 21 h/km2.
Capital: Brasilia.
División administrativa: 27 Estados.
Ciudades principales: São Paulo, Río de Janeiro, Salvador, Belo
Horizonte, Recife, Pôrto Alegre, Belém, Fortaleza, Manaos.
Gentilicio: brasileño.
Forma de Estado: república federal.
Idioma: portugués.
Religión: catolicismo, 74,3 %; protestantismo, 23,2%.
Moneda: real.
Tasa de natalidad: 19,7‰.
Tasa de mortalidad: 6,7‰.
PIB por habitante: 8.015 dólares.
Estado de América del Sur, a orillas del océano
Atlántico. Es el país más extenso de América del Sur y el
quinto del mundo.
La población está compuesta por un 53,7 %
de blancos, mayoritariamente de origen portugués, un 38,5 % de
mulatos y mestizos, un 6,2% de negros y tan solo un 0,2%
de amerindios y otros. Los grandes núcleos del Noreste (Recife,
Salvador) y Sureste (São Paulo, Santos, Río de Janeiro)
concentran la mayoría de la población.
En el s. XX se produjo
una notable inmigración, principalmente de italianos, españoles
y japoneses.
La agricultura brasileña está muy diversificada. Produce azúcar, soja,
maíz, mandioca, frutas, arroz, café, cacao, algodón y legumbres.
Cuenta con una extensa cabaña ganadera vacuna, ovina, porcina y
caballar y grandes recursos forestales.
La minería es un sector muy
rico, con yacimientos de oro, piedras preciosas, manganeso, hierro,
bauxita, níquel, volframio, uranio, estaño, petróleo y gas natural.
La industria abarca la producción alimentaria y textil; el refinado
de minerales y su transformación (petroquímica, automovilística,
aeronáutica, astilleros, acero, aluminio), y electrónica.
La llegada de los europeos se inició con el portugués
Pedro Alvares Cabral, que en 1500 desembarcó en la costa de la
actual Bahia. Este territorio, muy poco poblado, estaba ocupado
por tribus nómadas de tupí-guaraníes.
Por el tratado de Tordesillas
(1494) se asignó su posesión a Portugal. A mediados del s. XVI se
establecieron capitanías centralizadas bajo un gobernador general.
La principal riqueza en esta época era la caña de azúcar, sustituida
en el s. XVIII por el comercio del oro, extraído de Minas Gerais y
Mato Grosso. En 1808, al ser invadido Portugal por los ejércitos
franceses, la familia real se estableció en Brasil, donde permaneció
hasta 1821.
En ese año quedó como regente el hijo del rey Juan VI,
Pedro, quien, presionado por los grandes propietarios de tierras,
declaró en 1822 la independencia brasileña, adoptando él el título
de emperador.
Su deseo de trasladarse a Portugal para suceder a
su padre provocó una grave crisis y le llevó a abdicar en 1831 en
su hijo Pedro II que, tras una regencia de nueve años, ascendió al
trono en 1840.
En 1888 decretó la supresión de la esclavitud.
En 1889, un golpe militar derrocó a la monarquía e instauró la
república, que se dotó de una nueva constitución en 1891.
Desde entonces y hasta 1930 se sucedieron doce presidentes
constitucionales. En 1930, una junta militar entregó el poder
a Getulio Vargas, que implantó un régimen autoritario de corte
nacionalista y populista hasta su muerte en 1954 (excepto entre
1945 y 1950, período en que fue apartado del poder por los
militares).
El parlamentarismo duró escasamente diez años, en
los que gobernaron el socialdemócrata Juscelino Kubitschek, que
trasladó la capital a Brasilia, y João Goulart, que fue derrocado por
un golpe militar en 1964. El ejército se mantuvo en el poder hasta
1984.
En las elecciones de 2002 la victoria fue para el candidato del Partido
de los Trabajadores, Luis Inácio Lula da Silva, con un 65 % de los
votos en 2006 fue reelegido presidente. Se han emprendido medidas de austeridad económica
y políticas sociales para erradicar las bolsas de extrema pobreza,
como la redistribución de tierras.
También se han potenciado las
relaciones con otros países de la zona, revitalizando MERCOSUR.