Extensión: 627.339 km2.
Límites: Norte, golfo de Adén; Este y Sur, océano Índico; Oeste, Kenia, Etiopía y Yibuti.
Población: 9.559.000 h.
Densidad: 15,2 h/km2.
Capital: Mogadiscio.
División administrativa: 18 regiones.
Ciudades principales: Hargeysa, Kismaayo, Berbera, Marca.
Gentilicio: somalí.
Forma de Estado: régimen en transición. República unitaria, teóricamente.
Idioma: somalí y árabe (oficiales).
Religión: islamismo sunní.
Moneda: chelín somalí.
Tasa de natalidad: 46,42‰.
Tasa de mortalidad: 15,89‰.
PIB por habitante: sin datos. dólares.
Estado al noreste del continente, en lo que se denomina «cuerno de África». La población experimenta un crecimiento vegetativo muy alto y reside en el ámbito rural.
La agricultura es poco relevante, ya que hay muy poca superficie cultivable; por ello, casi toda la producción se dedica al consumo interior. La principal actividad es la ganadería caprina, ovina y de camellos. Cuenta con escasas industrias: alimentarias, fábricas de cemento y una refinería de petróleo.
En el s. XIV se constituyó un Estado islámico, pero en el s. XVII el país volvió a fraccionarse en pequeñas tribus hasta el s. XIX. La colonización británica se inició en 1884 y el protectorado se instauró en 1887.
Durante la Segunda Guerra Mundial se produjo una efímera conquista italiana (1940), pero Somalia fue recuperada por el Reino Unido en 1941. En 1960 se logró la independencia. En 1969 se produjo un golpe de Estado militar y el poder recayó en el Consejo Supremo de la Revolución; en 1976 pasó a manos del Partido Socialista Revolucionario Somalí.
En 1990 estalló una guerra civil que dividió el territorio en diversas regiones controladas por las distintas facciones militares. En octubre de 2002 se inauguró la Conferencia de Reconciliación Somalí, que tras un acuerdo de alto el fuego propuso el federalismo.
La situación del país es muy preocupante, durante más de 12 años, la población civil ha estado castigada por la violencia, los desplazamientos, la sequía y las inundaciones. Sin un Gobierno central reconocido, estos factores han paralizado la agricultura, perpetuado la pobreza extrema y forzado a millones de somalíes a una economía de supervivencia.