-La ciudad tal cual se conoce hoy es el fruto de una larga evolución. Para comprender cómo es y por qué es así, es imprescindible conocer su desarrollo. En la disposición de sus calles, el aspecto de sus edificaciones y el nombre de las vías se puede encontrar parte de su historia.
Hace unos seis mil años surgieron las primeras ciudades en la región de Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, un territorio que hoy ocupa, principalmente, Irak y, en menor medida, los países de Irán y Siria. Aparecieron también en el antiguo Egipto, a orillas del Nilo, en China y, poco después, en el valle del Indo.
Eran pequeños asentamientos normalmente fortificados, pues cumplían una importante función defensiva, así como política, administrativa y religiosa. Su población se dedicaba, sobre todo, a la agricultura y la ganadería. Desde Mesopotamia y Egipto, la idea de ciudad se propagó a Europa, donde conoció un desarrollo espectacular en Grecia y el imperio romano.