Conjunto formado por los bancos y demás entidades financieras. Se usa también como equivalente de banco. Las operaciones de depósito y préstamo de mercancías y dinero ya se practicaban en la Antigüedad, pero fue en la Edad Media cuando comenzaron a desarrollarse debido al crecimiento del comercio, sobre todo de las ferias, y las grandes necesidades financieras de las monarquías europeas. De esta época datan las letras de pago, que hacían que el comerciante que acudía a una feria o mercado lejano pudiese disponer de dinero sin necesidad de llevarlo consigo. En los ss. XV y XVI surgieron las grandes casas de banqueros: Médicis, Fugger y Welser, y comenzó a usarse la letra de cambio. El nacimiento de la banca moderna se produjo en Inglaterra en el s. XVII: los banqueros pagaban intereses por los depósitos y los cobraban por los préstamo, a la vez que hacían de intermediarios en el mercado de capitales. En esta época comenzaron a generalizarse los billetes y los cheques. En el s. XIX, la banca experimentó una gran transformación: se crearon bancos nacionales que monopolizaron la emisión del dinero y regularon la política monetaria, por lo que los bancos privados se convirtieron en sociedades anónimas especializadas en la financiación de actividades industriales, agrícolas, comerciales, etc. En el s. XX se ha producido un proceso de concentración en grandes grupos bancarios, a la vez que las principales entidades se han extendido por todo el mundo y se han creado bancos internacionales.