Realidad concreta de un ente. Aristóteles concebía la existencia intrínsecamente ligada a la esencia.
Este postulado fue vigorosamente debatido en la Edad Media; dentro de la escolástica aparecen dos tendencias: la que sostiene una distinción real entre esencia y existencia, defendida por santo Tomás y san Alberto Magno, entre otros, según los cuales solo en Dios la esencia y la existencia son una misma cosa, y la que rechaza esta distinción, sostenida por Duns Escoto y Ockham. El problema de la existencia se convierte en la época moderna en un problema a la vez metafísico y lógico. Para Descartes, la existencia del yo que piensa es el primer paso para salir de la duda metódica con que inicia su reflexión filosófica. Según Berkeley, la existencia de la realidad está en la mente del sujeto y el ser de lo que llamamos mundo real se reduce a ser percibido. Del mismo modo, para Hume, que más tarde influyó en Kant y el idealismo, no hay diferencia entre concebir algo y concebir su existencia. Por su parte, el existencialismo aborda la cuestión de la existencia como el