Movimiento político y social, fundado en Italia por Benito Mussolini después de la Primera Guerra Mundial, organizado en milicias bajo el símbolo de las antiguas fasces romanas. El fascismo surgió durante la crisis que siguió a la Primera Guerra Mundial. Fundado en 1915 como fascio de acción revolucionaria, evolucionó hacia el antiliberalismo y el antimarxismo y se dotó de una organización en la que destacaban los grupos de choque (camisas negras) que, desde 1919, con el apoyo de sectores conservadores y el asentimineto tácito de la burguesía, cometieron impunemente todo tipo de actos violentos. Los rasgos principales de la ideología fascista fueron el autoritarismo, el estatalismo y la exaltación patriótica, recreando en símbolos y actitudes la antigua Roma, cuya grandeza se trataba de emular. Los sindicatos fascistas se crearon en 1921 y se nutrieron esencialmente de obreros en paro. En 1922, Mussolini protagonizó la Marcha sobre Roma y el rey Víctor Manuel III le entregó la presidencia del gobierno. Los fascistas se introdujeron en todos los organismos de Estado; en 1924, tras el asesinato del socialista Matteotti, la oposición se retiró del parlamento y Mussolini suprimió las libertades públicas, prohibió todos los partidos políticos excepto el fascista e inició su proyecto de introducir su ideología en todos los ámbitos de la sociedad italiana, mediante el control de la educación, la creación de grandes organizaciones de masas y la constante propaganda a través de los medios de comunicación. En el terreno económico, el nuevo régimen implantó un sistema corporativo (Carta del Lavoro, 1927), impulsó la producción agraria y emprendió un gran programa de obras públicas. En política exterior, el fascismo invadíó y conquistó Etiopía (1936), intervino en la Guerra Civil española (1936-39) y, tras firmar con la Alemania nazi el Pacto de Acero (1939), entró en la Segunda Guerra Mundial (1940). La victoria de los aliados en el conflicto provocó la caída de Mussolini y de su régimen. Diversos aspectos de la ideología fascista fueron adoptados por partidos políticos de extrema derecha y por regímenes totalitarios de diversos países, como el de Oliveira Salazar en Portugal y el de Franco en España.