«Deslizamiento» (aún siendo un término italiano, su origen es francés, del verbo glisser) por la escala rápido, ascendente o descendente. Se utiliza con mucha frecuencia en el piano y el arpa, que ejecutan octavas a gran velocidad. La voz y los instrumentos de arco como el violín también utilizan este recurso, que produce un efecto de ascenso o descenso continuo por medio de infinidad de microintervalos. En Pulcinella de Stravinski este efecto lo consigue el trombón.