Nombre que recibió la península Ibérica durante la dominación romana. Dividida originalmente en Citerior y Ulterior, tras el final de la conquista en el año 19 (guerras cántabras de Augusto), Hispania fue objeto de una nueva división en tres provincias: Tarraconense, Bética y Lusitania. En tiempos de Caracalla se crearon dos nuevas, Gallecia y Astúrica, y en las reformas de Diocleciano la Tarraconense se dividió en Tarraconense y Cartaginense, añadiéndose a Hispania las de Mauritania Tinginata y Baleárica. Hispania recibió el derecho romano (ius latinus) en época de Vespasiano y la plena ciudadanía en época de Caracalla.