En gramática, se dice del adjetivo o pronombre que expresa posesión. Los adjetivos posesivos presentan formas plenas y formas apocopadas; las llamadas formas plenas expresan distinción de género, número y persona: el libro mío, vuestra casa, los lápices suyos. Las formas apocopadas presentan sólo distinción de número y persona, mi perro, tus macetas. En las formas suyo o su no existe distinción entre uno o varios poseedores de 1ª. y 2ª. persona y las de 3ª. persona o 2ª. (/usted) se usan sólo de detrás del sustantivo: el bolígrafo mío, los apuntes tuyos, las flores suyas. Las formas plenas de varios poseedores de 1ª. y 2ª persona pueden emplearse delante y detrás del sustantivo: nuestra profesora, la profesora nuestra. Todas las formas plenas desempeñan también la función de pronombre y en este caso se construyen con artículo. Tu muñeca es rubia; la mía, morena.