-Las tierras bajas fueron tempranamente pobladas por grupos de cazadoresrecolectores. Algunos de estos pueblos llegaron a desarrollar prácticas agrícolas y se transformaron en sedentarios.
Cuando llegaron los misioneros jesuitas en el siglo XVII a la región de Moxos, los moxeños no eran los únicos asentados en ella. Los baures, cayuvava, itonama, movima y canichana compartían con ellos el mismo hábitat. Algunos de ellos estaban en proceso de transición entre la forma de vida nómada y una organización de tipo aldeano.
El hábitat de estas etnias estuvo muy ligado al régimen de aguas, que depende estrechamente de las estaciones. En la época de lluvias, las llanuras del Beni y la amazonia sufren graves inundaciones. Los moxeños lograron controlar sus efectos mediante la construcción de los terraplenes de cultivo, pero otros pueblos, como los mencionados, debían muchas veces abandonar sus incipientes sembradíos para alcanzar otras tierras más seguras.
El río significó un aporte constante de pescado a la dieta de los pueblos amazónicos, como vemos en la ilustración de los canichana que realizó Melchor María Mercado en el siglo XIX. Los pueblos cazadores-recolectores seminómadas de la amazonia y los llanos centrales tuvieron en cuenta a los ríos como elementos muy importantes de su vida material y espiritual, ya que algunos de ellos los consideraron como seres sagrados.