-El siglo XX se inició bajo el signo del progreso y la modernidad, dos postulados de los gobiernos liberales, que intentaron frenar el acceso de las clases populares hacia una mayor participación política.
El presidente Porfirio Díaz gobernó México durante 35 años (1876- 1911), de forma personal o por persona interpuesta, ejerciendo una férrea dictadura bajo el lema "El progreso en el orden". En 1910, un movimiento encabezado por terratenientes y burgueses liberales, liderados por Francisco Madero, se opusieron a la reelección de Díaz. Se inició así la Revolución Mexicana, un largo proceso que transformó las formas de hacer política y de configurar la estructura de las instituciones estatales no sólo en México, sino también en los otros países de la región.
Madero logró huir a la persecusión política de Díaz y organizó una insurrección armada en la cual participaron dos movimientos populares y agraristas: el de Emiliano Zapata, al sur, y el de Pancho Villa, al norte. Ambos grupos campesinos exigían la devolución de sus tierras. Madero tomó el poder, pero no cumplió las promesas hechas a sus aliados, lo que llevó al país a la guerra civil y a la posterior dictadura de Victoriano Huerta, apoyada por los Estados Unidos.
En 1914 asumió la presidencia Venustiano Carranza, quien garantizó los derechos laborales y la educación laica y gratuita en la Constitución de 1917. Sin embargo, las dificultades que se presentaron para llevar adelante una reforma agraria, volvieron a causar enfrentamientos que desembocaron nuevamente en la guerra civil, que esta vez duró hasta 1920. Finalmente, Carranza y Villa fueron asesinados en 1920 y asumió el poder Álvaro Obregón, con lo que la Revolución quedó consolidada.