En 1904 y 1905 Rusia sufrió graves derrotas frente a Japón que pusieron de manifiesto la incompetencia de los responsables civiles y militares.
En la Marina se produjo el motín del acorazado Potemkin, cuyos marineros se sublevaron contra sus mandos en los últimos días del mes de junio de 1905. Después de una infructuosa resistencia, los amotinados se entregaron a las autoridades rumanas. Este levantamiento fue todo un símbolo para los revolucionarios de 1917.
El motín sirvió de argumento a una de las películas más famosas de la historia del cine: El acorazado Potemkin, de S. Eisenstein, realizada en 1925.