A la muerte de Marx, en 1883, su amigo y protector Engels (1820-1895), con el que había redactado buena parte de su obra inicial, retomó la gran obra inconclusa El capital, y publicó según su criterio todos los materiales que Marx había dejado.
El esfuerzo final de Engels se dirigió a impedir que el movimiento socialista alemán acabara dominado por la filosofía neokantiana que triunfaba de nuevo en la universidad. De ahí que el último Engels se empeñase en definir lo que él llamaba un socialismo científico, frente a un socialismo inspirado por consideraciones filosóficas generales.
Entre las obras de Engels destacan: La situación de la clase trabajadora en Inglaterra (1845), Anti-Dühring (1878), Dialéctica de la naturaleza (1883) y El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884).