Las estatuas de mármol de los capitanes Daoíz y Velarde, esculpidas en 1822 por Antonio Solá, presiden la plaza del Dos de Mayo de Madrid. Ubicadas inicialmente en el Parterre del Retiro, fueron trasladadas temporalmente al Museo de Escultura, enclavándose definitivamente en 1869 en esta plaza.
A su espalda, el monumento se encuadra en el arco de entrada del antiguo cuartel de artillería de Monteléon, donde los dos héroes de la independencia fallecieron.