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La política bolivariana y las fronteras iniciales

-Luego de consolidada la independencia del Perú, Bolívar creyó llegado el momento de plasmar su plan americanista mediante la conformación de una gran federación que uniera a los países de la región. Sin embargo, su proyecto sólo quedaría como promesa.

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La nueva demarcación territorial


 
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El Perú y sus límites

En los albores de la República, el Perú mantenía límites solo con tres países: Gran Colombia (que en 1830 se dividió en las actuales repúblicas de Colombia,...

El Perú, al iniciar su vida republicana, heredaba los territorios que lo constituían al final de los tiempos virreinales: ocho intendencias (Trujillo, Lima, Tarma, Huancavelica, Huamanga, Arequipa, Cusco y Puno), la Comandancia General de Maynas (que, habiendo pertenecido al Virreinato de la Nueva Granada, volvió al Perú por la Real Cédula de 1802) y el Gobierno de Guayaquil.

Para definir el nuevo territorio peruano, se usaron dos criterios: el principio de uti possidetis -que establecía la vigencia de las fronteras existentes antes de la independencia- y el de libre determinación de los pueblos, según el cual estos debían elegir libremente su pertenencia a un Estado. Este último principio podía incluso imponerse al primero.

Siguiendo estos principios, el territorio del Perú republicano quedó organizado en siete departamentos: Junín (antigua intendencia de Tarma), Lima, Ayacucho (antiguas intendencias de Huamanga y Huancavelica), Arequipa, Puno, Cusco y La Libertad (antigua intendencia de Trujillo, además de Maynas), aunque las delimitaciones de estos dos últimos departamentos no quedaron definidas. Todos estos territorios formaron parte de la nueva república, juraron la independencia del Perú, enviaron representantes al Congreso de Lima y recibieron autoridades desde la capital.

Hubo dos excepciones al principio de uti possidetis en los territorios del norte: Guayaquil, puerto peruano que fue incorporado por Bolívar a la Gran Colombia, y la provincia de Jaén de Bracamoros, que había pertenecido a la Audiencia de Quito pero que se incorporó al Perú por libre determinación.

Por el norte, la República del Perú limitaba con la Gran Colombia, y por el este, con el Imperio del Brasil, respetando la frontera establecida en el Tratado de San Ildefonso de 1777. Por el sur, los principios de uti possidetis y libre determinación no aliviaron demasiado la dificultad de la demarcación territorial, sobre todo en el caso del Alto Perú (nombre con que se conocía al territorio de la antigua Audiencia de Charcas). Según el uti possidetis se debía aceptar la autonomía del Alto Perú, pues este había pasado a la jurisdicción del Virreinato del Río de la Plata a fines del siglo XVIII. Sin embargo, según el principio de libre determinación, debía formar parte del Perú, pues esa era la voluntad mayoritaria. Finalmente, dejando de lado ambos criterios, en 1825 Sucre fundó la República de Bolivia, que comprendió el territorio de la antigua Audiencia de Charcas y que fue de este modo el único país con que el Perú limitaba al sur.


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