-El Humanismo comenzó en Italia y se extendió por Europa durante los siglos XIV y XV; se trataba de un movimiento en el que destacaba el interés por la cultura y el pensamiento clásicos. Más tarde, en el siglo XVI, tendría lugar otra corriente: la Reforma, que se dio dentro del ámbito de la Iglesia cristiana.
En los siglos XV y XVI, la cultura y la sociedad europeas experimentan unas transformaciones decisivas. Primeramente, en el siglo XV, el despliegue del Humanismo -cuyo programa había esbozado ya en el siglo anterior Petrarca- modifica radicalmente las condiciones de la cultura: en una rebelión sin precedentes contra la cultura de las universidades, que no obstante seguirán cultivando su tradición «escolástica», se restauran las lenguas clásicas (el latín y el griego), se recupera gran parte del legado literario, filosófico y científico de la Antigüedad y se desarrollan nuevas orientaciones filosóficas. Componente central de este movimiento intelectual, que tendrá su eje en la crítica filológica e histórica, es la reforma de la teología y de la religión cristianas, que se plantea ya el Humanismo del siglo XV, pero recibe sus formulaciones más precisas en los primeros años del siglo XVI en la obra de Erasmo y de Lutero, para concluir con la fragmentación de la cristiandad occidental en el largo período de guerras civiles e internacionales de religión que acompaña a la consolidación de los Estados modernos.