-En Sobre el alma decía Aristóteles: «Si el ojo, en efecto, fuese un animal, la vista sería su alma, porque ella es la sustancia y razón del ojo, y el ojo es la materia de la vista. Y si a ese ojo le faltase la vista, ya no habría ojo, sino solo la palabra, que podría aplicarse a un ojo de piedra o a un ojo pintado».