Carlos Real de Azúa llamó "El día de los cuchillos largos" a ese 19 de febrero en que en medio de confusiones y malos entendidos murieron asesinados los dos ex presidentes de la joven República. Hay múltiples versiones de los hechos, como la del ex ministro de Hacienda de Flores que se hallaba en el coche cuando éste fue acuchillado, o la de Emilio Landinelli, comerciante, que cuenta las circunstancias en que murió Berro. Por su parte, el viajero inglés T.H. Murray narra impresionado el baño de sangre que se dio en la semana siguiente. Según el diario El Progreso, dos días después, el 21 de febrero, podían contarse en más de quinientos los muertos de los dos bandos.