-Existen algunos rasgos que diferencian a los textos de los simples fragmentos o de un conjunto inconexo de enunciados. Para que un texto funcione en un acto de comunicación, debe satisfacer unas determinadas exigencias de adecuación, coherencia, cohesión y corrección.
Hay dos niveles de cohesión dentro de los elementos que integran un texto:
Tomemos, por ejemplo, un enunciado aislado:
Ese enunciado aislado presenta diversos interrogantes que nos impiden interpretarlo:
Todas estas interrogantes quedan resueltas si observamos ese enunciado en el contexto en que se encuentra inserto:
Así pues, los diferentes enunciados de un texto se relacionan entre sí léxica y gramaticalmente. Por eso el texto se presenta como un conjunto trabado y cohesionado, en el que sus componentes cobran sentido.