Aunque nace en Sevilla, pronto se traslada con su familia a Madrid. Junto con su hermano Manuel, al que se muestra siempre muy unido, estudia en la Institución Libre de Enseñanza y recibe la influencia del krausismo. En su juventud entra en contacto con el Modernismo y en 1902 conoce a Rubén Darío en París. Durante estos años, Machado se introduce en la vida bohemia madrileña; sin perspectivas de trabajo, frecuenta cafés y tertulias de la ciudad. Decidido a encontrar una solución a su situación económica, prepara unas oposiciones a profesor de francés de enseñanza secundaria y obtiene un puesto en Soria. Allí conoce a Leonor Izquierdo, que fue su gran amor. Ella era la hija de los dueños de la pensión en la que el poeta vivía. Cuando se casaron, en 1909, Leonor tenía quince años y él treinta y cuatro. La diferencia de edad y de cultura entre ambos alentó las críticas y las habladurías de la gente. Sin embargo, el matrimonio funcionó y la muerte de su esposa pocos años más tarde sumió al poeta en una profunda crisis. El dolor por su fallecimiento llevó a Machado a solicitar un traslado, y obtiene un puesto en Baeza. Allí se matricula a distancia en la Universidad y se licencia en Filosofía y Letras. En 1919 accede a una plaza en Segovia y posteriormente se traslada a Madrid. En esta ciudad le sorprende la Guerra Civil; decide entonces exiliarse a Francia. En su camino al país vecino, lleno de penalidades, su salud se deteriora y finalmente muere en Collioure, en el sur de Francia.