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La bohemia de Max en la sociedad española

La bohemia hace referencia a la vida irregular y desordenada de ciertos escritores en algunas ciudades europeas. Esta forma de vida se convierte en un fenómeno ya desde la mitad del siglo XIX. En concreto, Madrid comienza a recibir una abundante llegada de poetas que buscaban en la capital una oportunidad para desarrollarse profesionalmente. Estos escritores de la periferia experimentaban el brusco choque entre sus aspiraciones y las nulas expectativas que les ofrecía esa ciudad en la que era tan difícil sobrevivir, por lo que se veían con frecuencia abocados a la miseria y al hambre.


El mercado editorial estaba dominado por la burguesía, que tenía el dinero para publicar o promocionar a los escritores. A menudo, estos se quejaban de la falta de criterio y de gusto por parte de estos capitalistas que solo apreciaban la literatura como fuente de ingresos.


Ante esta situación, los artistas reaccionaron de diversa manera: algunos se incorporaron a la marginalidad y la delincuencia o incluso regresaban a sus lugares de origen con el fracaso en el bolsillo. Muchos modernistas convirtieron la bohemia en el símbolo del rechazo a la sociedad burguesa de su tiempo y la interpretaron como una manera de expresar su concepción de la vida y del arte. La obra artística no debía someterse a los intereses del mercado, sino a la exigencia de calidad estética. Por eso, ser bohemio era una manifestación de la rebeldía contra el sistema. Les gustaba sentirse diferentes o incluso rechazados por esa sociedad a la que detestaban; así, acentuaban físicamente su extravagancia. Alejandro Sawa, que inspira a Valle-Inclán el personaje de Max Estrella, fue un ejemplo de esta actitud. Pero lo cierto es que la necesidad de sobrevivir empujaba al bohemio a la contradicción, al sometimiento a un sistema que, aunque profundamente despreciado, era poseedor del dinero que le daba de comer. El mismo protagonista de Luces de bohemia, convencido de su rechazo a los valores burgueses, acepta, sin embargo, el dinero indigno del ministro.




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