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Muchachos comiendo melón y uvas

La novela picaresca. El Lazarillo de Tormes

-El Lazarillo de Tormes, publicado en 1554, constituye la primera muestra en la literatura española de una nueva tendencia narrativa de carácter realista: la novela picaresca.

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El Lazarillo de Tormes


 
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Las continuaciones del Lazarillo

El éxito del Lazarillo ocasionó que diversos escritores continuaran esta obra. Este es el caso de la Segunda parte de Lazarillo de Tormes (1555), anónima, o...

El Lazarillo de Tormes es una obra anónima cuya publicación a mediados de siglo supone una gran novedad en la narrativa española. Su intención crítica y algunas de las ideas expresadas en sus páginas hacen pensar que quizá su autor fuera un erasmista o un judío converso.

Estructura y argumento

La estructura externa de la novela se articula en torno a siete «tratados» o capítulos en los que el propio Lázaro, en forma de carta autobiográfica, narra sus andanzas a una persona a la que él llama «Vuestra Merced» y que quiere conocer su vida. Estos capítulos van precedidos por un prólogo en el que el protagonista explica las razones que le llevan a escribir su historia. Así, la narración que se realiza es retrospectiva. Lázaro, ya adulto, cuenta al destinatario de la carta cómo, siendo niño, es entregado por su madre a un mendigo ciego para que le sirva como mozo; con él aprende a valerse por sí mismo y a ser astuto. Pasa después al servicio de un clérigo avaro, con el que padece gran hambre. Su siguiente amo es un escudero arruinado y orgulloso, al que el pícaro tiene que alimentar.

Estos son los tres amos que más influyen en la formación del personaje, y con ellos conoce la crueldad de la vida y la hipocresía de la sociedad.

Finalmente, obtiene el puesto de pregonero en Toledo, donde un arcipreste lo toma bajo su protección y lo casa con una de sus criadas. De este modo, Lázaro alcanza lo que él considera la «cumbre de toda buena fortuna». Sin embargo, esta prosperidad va acompañada de un episodio deshonesto: se rumorea que Lázaro permite las relaciones de su mujer con el arcipreste a cambio de mantener su estado.

La autobiografía de Lázaro presenta una estructura interna que se corresponde con el ascenso social del protagonista, el cual va acompañado de un aumento de su degradación moral. La obra relata un proceso de aprendizaje de la supervivencia, una especie de viaje iniciático del antihéroe.

El protagonista

Lázaro presenta unos antecedentes familiares marginales propios del pícaro: su padre era ladrón y su madre mantiene relaciones ilícitas. Su precaria situación social lo lleva a ganarse la vida sirviendo a diversos amos a cambio de comida y protección. A medida que el relato avanza, Lázaro abandona su inocencia inicial y comprende que los escrúpulos morales no le dan de comer; su prioridad es alcanzar una posición social cómoda y el engaño es el mejor medio que encuentra para prosperar.

El Lazarillo: novela moderna y realista

El Lazarillo constituye una de las obras clave en la formación de lo que conocemos como novela moderna: en ella, los personajes manifiestan una clara evolución psicológica, las acciones se presentan con coherencia y el relato es una fuente de reflexión sobre el mundo y el ser humano.

Pero, además, con esta obra se inaugura en España, y en toda Europa, la novela realista. El realismo se percibe en el tratamiento de cada uno de los elementos de la narración: en la acción, en los personajes, en el tiempo y en los espacios. La novela rechaza la evasión y acoge en ella los problemas de su época, se sitúa en la Historia con relativa precisión y se ambienta en lugares reconocibles. Por último, adopta un lenguaje espontáneo, alejado de la expresión artificiosa de parte de la narrativa de su tiempo. La amarga realidad se retrata a través del humor y de la ironía.

Interpretación

El Lazarillo se ha entendido como una obra en la que se desarrolla una profunda crítica social; por una parte, existe una denuncia de la pobreza. Esta atención hacia el miserable va acompañada por una censura de la actitud de las clases poderosas, representadas por los diversos amos del protagonista. La obra supone, especialmente, una muestra de la corrupción del clero, que no actúa según la doctrina y las normas morales. Así también, es significativa la denuncia de la obsesión por aparentar y del materialismo.

En el Lazarillo, el cambio de estado y de situación del protagonista parece expresar la naturaleza inestable de la vida humana, sometida continuamente a los caprichos de la fortuna. En la obra se suceden a menudo variaciones de todo tipo (de lugar, de momento y de estado) que reflejan esta inseguridad.

La obra presenta también una concepción pesimista de las relaciones humanas, que se apoyan en el engaño. No solo Lázaro emplea la mentira y la falsedad en la obra: el cura de Maqueda tiene una actitud cínica, el arruinado escudero se esfuerza por aparentar una situación económica favorable, el buldero finge milagros, el arcipreste intenta engañar a Lázaro, etc. El hombre se desenvuelve en una existencia sin amistad ni valores.


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