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La prosa didáctica renacentista

-En el siglo XVI, el pensamiento humanista generó un importante caudal de obras en prosa de carácter didáctico que consolidó un nuevo género, el ensayo, que servirá a los autores como vehículo de los nuevos ideales.

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Erasmo de Rotterdam


 
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El erasmismo

La influencia de la obra de Erasmo fue tan importante en el siglo XVI que generó una corriente de pensamiento llamada erasmismo. La expansión de este pensam...

Erasmo de Rotterdam (1469-1536) fue un gran defensor de los estudios históricos y filológicos, de aplicar un método racional en estas dos áreas para llegar al conocimiento. Así, tradujo el Nuevo Testamento del griego al latín, porque creía necesario un acercamiento del cristianismo al mensaje del evangelio. También editó obras de los padres de la Iglesia.

Escribió Adagios, una colección de estudios donde se incluye uno llamado La guerra es dulce para quienes no la han vivido, donde expresa su firme antibelicismo: la guerra está totalmente prohibida por Cristo, incluso -o especialmente- la guerra santa contra el infiel. El pacifismo es uno de los elementos por los que Erasmo ataca a la Iglesia contemporánea, ya que esta promueve la guerra por intereses puramente mundanos.

Erasmo, en otros libros como Doctrina del príncipe cristiano o el conocido Elogio de la locura, ahonda sus críticas contra la Iglesia, a la que considera inmoral, y a la que reprocha que prime un cristianismo exterior, de formas, preceptos y rituales, en vez de conceder mayor importancia a un cristianismo de la intimidad, más personal, espiritual, basado en el diálogo con Dios y la imitación de Cristo.

Él mismo, que fue monje, niega el privilegio tradicionalmente asignado a los religiosos y ofrece a los laicos la oportunidad de llevar una vida perfectamente cristiana.

Para Erasmo, la virtud reside en saber sobreponerse a ciertas pasiones para ser capaz de discriminar el verdadero bien, basado en una moral humanista sustentada en la razón, y las apariencias falsas que lo suplantan (riquezas, poder, etc.). En este punto también reprocha a la Iglesia por estar excesivamente inclinada hacia la falsa virtud del poder y la riqueza.

Algunas tesis erasmistas presentan elementos de coincidencia con el protestantismo de Lutero, principalmente en los elementos de crítica hacia la Iglesia. Sin embargo, Erasmo acabó combatiendo las tesis de Lutero por ciertas incompatibilidades de pensamiento.

En su obra Del libre albedrío Erasmo expresa cómo deben afrontarse las grandes preguntas teológicas: con objetividad, tacto, ecuanimidad y respeto por las posturas ajenas, ya que si no se hace así, se genera un enfrentamiento que aleja al cristiano de la piedad, mucho más importante que las discusiones teológicas.


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